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Personajes en la vida del general Páez por Milagros Bello
Carta de Doña Dominga Ortíz de Páez al General Páez

A mediados de 1868 se encontraba el general José Antonio Páez en Argentina. Pretendía hacer fortuna en la industria de la carne con un invento para desollar reses. Seguramente las exigencias de inversión de la empresa lo condujeron a liquidar algunas de sus propiedades en Venezuela. Desde Valencia, doña Dominga Ortíz, sin arbitrio alguno para impedirlo, hace uso del único recurso que tiene a su alcance: la condena pública del prócer, que se conozca el atropello que pretende perpetrar el padre de sus hijos.

Sr. Gral. José A. Páez

Valencia, noviembre 30 de 1868

Estimado José Antonio:

Por fin has perfeccionado tu obra principiada el 31 de diciembre de 1818; creí que mi resignación y mi constancia para sufrir en silencio, la triste situación a que voluntaria y criminalmente me condenaste con tus hijos por tantos años, cesará en la noche de tu vida; pero me equivoqué, eres el mismo de aquellos tiempos para mí y para ellos, y no te creo con derecho a exigirnos más; todo lo has arrebatado a tu familia legítima; fortuna, consideraciones sociales, posición y cuanto una esposa e hijos que no te habían dado un sólo motivo de queja hasta hoy tienen derecho a esperar del hombre honrado a quien uní mi suerte: para una manceba y sus hijos fueron tus glorias, tus afectos y tu fortuna; para mí los odios, las persecuciones de tus enemigos y lo que es peor tu desprecio y hostilidades. El abandono tuyo y la persecución de tus amigos, pues lejos de verme como tu esposa se creen obligados a tratarme como tu enemiga. Sólo te quedaba un nombre honrado que legarnos, y en la presente cuestión has resuelto también ponerlo en duda.

Me he persuadido que sólo te anima un odio implacable contra mí y mis hijos. ¿Conque es un hecho la venta de la casa de Puerto Cabello?¿Podrás tú negar ante Dios y los hombres la efectiva donación que hiciste a Rosario el año de 1830 de la casa en cuestión?¿Podrás decir que esta donación no sea un acto de estricta justicia que te ocurrió en aquel tiempo, cuando asegurabas a tus hijas adulterinas la Viñeta, las casas de La Palma y otras propiedades valiosas?¿Por qué no vendes estas que son tan donación tuya a ellas como la casa de Puerto Cabello a Rosario?

Has resuelto el escándalo y este será del tamaño que tu quieras, pues a todo estoy resuelta; y todos los medios me parecerán lícitos, antes de ver arrebatarme y disipar lo que queda, la casa de Puerto Cabello de Rosario y la de esta ciudad, no las venderás.

Te repito, todos los medios me parecerán lícitos para impedir que consumes tu obra de iniquidad; no más silencio si tú lo quieres, que conozca el mundo las dos historias: la del hombre grande en política y la del hombre sin corazón y conciencia en familia; por fortuna, Venezuela toda me hace justicia, y tal vez me la harán más allá, cuando me haga conocer.

Te desea salud y felicidad, tu esposa

Dominga Ortíz de Páez


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Matrimonio
Barbarita Nieves, la Dama Misteriosa


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BELLO, Milagros: Papel Literario. Orilla de playa. "En demanda de justicia". El Nacional. Caracas, 7 de marzo de 1999.

BELLO, Milagros: Papel Literario. Orilla de playa. "Sus dos esposas". El Nacional. Caracas, 7 de marzo de 1999.

Doña Dominga Ortíz de Páez
La primera esposa del general Páez

José Antonio Páez estuvo casado con doña Dominga Ortíz, a quién abandonó por doña Barbarita Nieves. Cuando en 1849, se levantó contra el gobierno de José Tadeo Monagas, fue confinado al Castillo de Cumaná. Entonces aparece de nuevo doña Dominga Ortíz de Páez, quien logra que el general sea liberado y conducido a un barco que lo llevaría a Nueva York. En el muelle lo esperaba doña Dominga, acompañada de sus hijos legítimos. Páez le pidió perdón por sus infidelidades, y a la hora de partir la nave le dijo: "Vamos...sube tú primero". Doña Dominga respondió: "Yo no voy a ninguna parte con usted... yo cumplí con mi deber de esposa de pedir su libertad. Pero conmigo no cuente. Adiós y que le vaya bien".

 

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